
La metodología de FITCH ha desarrollado escalas de calificación internacionales y locales. Las calificaciones emitidas bajo las escalas internacionales son comparables a nivel mundial, no así las calificaciones emitidas bajo las escalas locales. Las escalas locales se ajustan a los requerimientos legales de cada país y representan una opinión de riesgo relativo al mejor riesgo de cada país.
Las calificaciones emitidas por la Organización no representan una recomendación de comprar, vender, o conservar títulos. Tampoco indican si los precios del mercado son adecuados. Las calificaciones se basan en la información proporcionada por los emisores, y otras fuentes que Fitch considera fiables. Fitch no audita, ni verifica la veracidad y fidelidad de dicha información. Las calificaciones pueden sufrir cambios, o pueden ser retiradas, como consecuencia de la falta de información, a causa de cambios en la información, o por otras razones.


